Noticias

Anterior Siguiente

Ene 8, 2013

Los Cimientos de la Integridad; mensaje personal de Gavon J. Barkdull

Me estaba acordando de una historia contada hace algunos años sobre una persona quién, mientras viajaba con algunos socios comerciales se detuvo en un dispensador de periódicos en un aeropuerto. Uno de los colegas depositó una moneda de 25 centavos, abrió la máquina y comenzó a sacar los periódicos para todos en el grupo. Sintiéndose incómodo con la situación, la persona que cuenta la historia, depositó 25 centavos por su periódico y cortésmente le dijo a su colega: “Jim, por 25 centavos puedo mantener mi integridad”.

Esta fue una acción simple, y un precio pequeño, pero un poderoso recordatorio acerca del precio y el valor de nuestra propia integridad. Alguien puede decir “¡son sólo 25 centavos!”—pero ¿25 centavos son realmente dignos de nuestra integridad personal? Si estamos dispuestos a comprometer nuestra integridad por 25 centavos, ¿se pueden confiar mayores responsabilidades y compromisos con nosotros mismos y con los demás?

Me complace decir  que somos, colectivamente, un negocio de integridad y trabajo arduo, sin embargo, problemas de integridad comprometida llegan semanalmente a mi escritorio desde el campo. Algunos casos son muy simples, otros son complicados. La mayoría de los casos podrían haberse evitado si se hubiera puesto desde el inicio la integridad por encima del interés personal como prioridad y motivador. Puede que haya habido una ganancia a corto plazo, pero ¿cuál fue la consecuencia de esa acción a largo plazo? ¿Qué pasó con el sentido de integridad moral personal?

Ganar no lo es todo
Trabajamos en un negocio muy competitivo y exigente. El trabajo es duro, agresivo y lleno de oportunidades y riesgos. El Teniente Coronel Rob “Waldo” Waldman, piloto de combate, autor y orador motivacional expresó: “No quiero que las cosas sean fáciles. No me gusta una vida segura. Lo seguro es aburrido. Me gusta saber que cuando me levanto cada mañana, quizá pierda. Esto me da energía. ¡Me prende! Me obliga a prepararme, pensar más allá de mi competencia. Porque sé que en el fondo voy a hacer lo que sea para ganar. Pero no a cualquier precio. No si tengo que mentir, manipular o jugar sucio. Ganar para mí significa que quizá tenga que perder. Puede que no sea rentable o no me sienta bien, pero a veces perder es el mejor camino a seguir... el camino correcto. Las personas verdaderamente exitosas saben esto. Ganar es formidable, pero no lo es todo. No tiene que lograrse a toda costa”.

¿Qué guía su éxito?
Yo personalmente trabajo para ganar todos los días, porque sé que cuando gano, quiere decir que otros están ganando, y otros tienen la misma oportunidad de ganar. Pero siempre recuerdo que ganar nunca debe ser a costa de quebrantar mi integridad  o de ser deshonesto. Estoy convencido de que si nos dedicamos a lograr un éxito a largo plazo, únicamente alcanzaremos ese éxito a través del principio del trabajo honesto. Nuestra integridad debe ser el fundamento de todo lo que nos proponemos construir. Los edificios más altos y fuertes están basados sobre unos cimientos cuidadosamente construidos para soportar el peso, movimiento y el adverso clima que constantemente golpeará la integridad estructural de la construcción.

Invito a cada uno a reflexionar honestamente sobre nuestras propias vidas y acciones. Si hay áreas en las que tenemos que reforzar nuestros propios cimientos de integridad, hagamos los ajustes rápidamente. El proceso puede ser doloroso, pero más doloroso es la destrucción que se presenta cuando los cimientos no respaldan nuestra vida, valores, relaciones y negocios. Seamos personas de gran integridad en nuestras acciones públicas y en las privadas, donde solo nosotros somos testigos de nuestras propias acciones.

Atentamente,


Gavon J. Barkdull
Presidente de América Latina y del Mercado Latino de MonaVie en EE.UU.

Anterior Siguiente