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Dic 18, 2012

Lily Anderson y las Victimas de la Tragedia en Sandy Hook Recordadas por los Empleados y Distribuidores MonaVie

Querida Comunidad MonaVie,

Tuvimos nuestro momento de oración/silencio/meditación hoy (martes 18 de diciembre) a mediodía (Horario del Este). Me gustaría agradecer a todos los que nos acompañaron en remembranza de las víctimas de Escuela Primaria Sandy Hook, así como de Lily Anderson, nuestra querida amiga que acaba de regresar al Cielo como un ángel. Como usted, Karree y yo hemos llorado por este incidente y nuestros corazones se han roto. Pero permanecemos firmes en nuestra fe de que Dios conoce el principio y el fin del reino eterno, estos niños serán bien recibidos ahí, de hecho han regresado a su hogar, y en un abrir y cerrar de ojos sus seres queridos estarán con ellos.

Este es un poema que compartí con todos los empleados de MonaVie esta mañana cuando nos reunimos y ofrecimos una oración por Lily, los niños (y sus familias) de Connecticut.

11 días antes de Navidad, alrededor de las 9:38
cuando 20 hermosos niños hermosos irrumpieron la puerta del cielo.
Sus sonrisas eran contagiosas, sus risas llenaron el aire.
Apenas podían creer toda la belleza que veían allí.

Estaban llenos de alegría, no sabían qué decir.
No recordaban nada de lo ocurrido antes ese mismo día.
“¿Dónde estamos?” preguntó una niña, silenciosa como un ratón.
“Este es el cielo”, contestó un pequeño. “Vamos a pasar Navidad en la casa de Dios”.

Entonces al asombro de sus ojos apareció,
era Jesús, su Salvador, los niños se reunieron cerca de él.
Él los miró y sonrió, y sonrió justo de la misma forma.
Entonces Él les abrió sus brazos y los llamó por su nombre.

Y en ese momento había una alegría, que sólo el cielo puede traer,
todos los niños volaron a los brazos de su Rey.
Y mientras permanecían en el calor de su abrazo,
una pequeña niña se volvió y miró a la cara de Jesús.
Y como si Él pudiera leer todas las preguntas que ella tenía,
Suavemente le susurró: “Yo me encargo de mamá y papá”.

Luego Él miró hacia abajo en la tierra, al mundo muy lejos
Vio todo el dolor, la tristeza y aflicción;
Luego cerró los ojos y extendió su mano
“¡Deja que Mi poder y presencia vuelva a entrar en esta tierra!”
“Que este país se vea libre de las manos de los tontos”
“¡Tomo de vuelta mi nación. Tomo de vuelta mis escuelas!"

Entonces Él y los niños se levantaron sin hacer ruido.
“Vamos mis niños, les mostraré alrededor”.
La emoción llenó el espacio, algunos saltaron y algunos corrieron,
Todos mostraban el entusiasmo que sólo un niño pequeño puede mostrar.
Y escuché a Él proclamar cuando se iba alejando de la vista,
“En medio de esta oscuridad, YO TODAVÍA SOY LA LUZ”.

(Escrito por Cameo Smith, Mt. Wolf, PA)

Atentamente,



Dallin A. Larsen
Fundador, Presidente & CEO

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