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Jun 19, 2014

6 Consejos Para Dominar Tu Discurso de Elevador

Discurso (dis-cur-so) Elevador (e-le-va-dor)
Definición: Un muy conciso "señuelo" acerca de tu vida, que contiene pistas sobre quién eres y lo que haces con el fin de generar suficiente interés e intrigar a otros, para que quieran saber más acerca de lo que haces; todo esto en el tiempo que toma subirse en un elevador, digamos, ¡de 30 segundos a 2 minutos!

Ahora que sabes lo que es un Discurso de Elevador, aquí hay 6 consejos para dominarlo.

1. La introducción: observar, interesarte en & formular
Los días en los que meticulosamente se desarrollaba un solo discurso de elevador que presumiblemente cubría todas las situaciones, han quedado atrás. Los mensajes mecánicamente memorizados son comparables con recibir un email de algún príncipe, desde una misteriosa villa, diciendo que quiere compartir sus riquezas contigo. Tú no te registraste para recibir este email, pero de todos modos, de la nada, llegó sin previo aviso.

Así que antes de lanzarte como un spam ambulante y dejar escapar de tu boca un mensaje "preparado", debes siempre preguntarte acerca de la persona a la que le estás hablando: ¿Qué hay en el o ella para mí?. Entonces has que se trate acerca de ellos y enfócate en sus necesidades.

  • Primero, observa... como están vestidos, sus ojos, sus expresiones faciales, que no te están diciendo... etc. ¿Qué es único en ellos?
  • Segundo, interésate... en ellos. Obsérvalos sin emitir ningún juicio o someterlos a escrutinio. Para hacer que esto funcione, debe interesarte. Además, la persona que está junto a ti, después de "pelar" algunas capas, en realidad no es tan diferente.
  • Tercero, formula... tu primera pregunta. Después de haber conscientemente realizado los primeros dos pasos, debes fácilmente ser capaz de realizar una pregunta a la medida del individuo. Aquí hay algunos ejemplos: "¿Qué hermoso traje, a qué te dedicas?""¿Parece que te diriges al gimnasio; a cuál vas?"

Estos primeros pasos hablan solamente de interés.

2. La saga: empieza con una frase de apertura interesante
Escucha con atención la respuesta de la persona a tu primera pregunta. Sus respuestas son parte de sus historias, son parte de sus experiencias, son parte de lo que son. Fortalece esa conexión escuchando y respondiendo.

Y, que no te sorprenda si la misma pregunta que hiciste te regresa a ti como un bumerán. Cuando esto pase, es hora de decir tu historia, y todas las mejores historias en la historia empiezan con una interesante, si no intrigante, frase de apertura. Chaca esto, por ejemplo:

Es una verdad reconocida universalmente, que un hombre soltero, que posee una buena fortuna, debe estar en búsqueda de una esposa. – Orgullo y Prejuicio de Jane Austen

Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos... – Un Cuento de Dos Ciudades de Charles Dickens
 

En algún lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no hace mucho tiempo atrás, vivía un caballero... – Don Quijote de Miguel de Cervantes

En mis años más jóvenes y más vulnerables mi padre me dio un consejo que desde aquella época no ha dejado de darme vueltas en la cabeza. – El Gran Gatsby de F. Scott Fitzgerald

Entonces, ¿cuál es tu frase de apertura? ¿Cuál es el comienzo de tu historia? Aquí hay unos posibles ejemplos: "Sabes, yo trabajo para una compañía dónde todos son recompensados por sus contribuciones y no por sus títulos." "Yo paso mi tiempo ayudando a otros a ganar $500 dólares mensuales extra, compartiendo y participando." "Me encanta hacer ejercicio, casi tanto como disfrutar después de una deliciosa malteada de proteína para recuperarme."

3. Sin adornos: mantenlo simple & quita las frases "infladas"
No importa si empiezas o terminas, recuerda mantenerlo simple. La simplicidad de lo que haces, de lo que es tu vida y dónde te encuentras, necesita sonar fluido, sin problemas.

Utiliza palabras y frases que provoquen el interés de tu cliente potencial y no palabras que solo significan algo para ti, ¡dado que tu ya eres un Distribuidor MonaVie! No te sumerjas en cosas como: "Activo vs. Calificado", utilizando argot o compleja terminología de la venta directa, que confundirán a la persona.

Simplifica tu mensaje y transmite con confianza lo divertido y fácil que puede ser MonaVie. Y muy parecido a como empezaste, querrás terminar con un gancho que genere la intriga y acelere una respuesta.

"Paso mi tiempo ayudando a otros a generar $500 dólares mensuales extra o más, compartiendo y participando. Es realmente una de las cosas más satisfactorias que he hecho. Además, los productos que compartimos son increíbles. Yo comencé haciéndolo tiempo parcial hace dos años, y jamás me he arrepentido. Es algo que me ha dado la oportunidad de perseguir mi pasión y tener tiempo extra para pasarlo con mi familia."

4. La llamada a la acción: presentando los siguientes pasos
Si tienes una frase de apertura que intrigue y enganche, la persona con la que estás hablando, podría naturalmente empezar a hacerte a ti las preguntas. Esto es lo ideal, porque entonces te darás cuenta, por sus preguntas, que tu discurso de elevador ha hecho su trabajo en picar el interés y entonces se desplazarán fluidamente a programar una cita.

Pero si la persona con la que estás hablando no te responde haciendo preguntas, puedes insertar al final, una clara y concisa pregunta que llame a la acción.

Ejemplo: "Tú no eres diferente a mí, y apuesto a que esto es algo que tú también puedes hacer y en lo que puedes sobresalir. ¿Puedo llamarte o enviarte un email esta noche con más información? O, ¿Vendrías a una reunión gratuita conmigo mañana para saber más y probar el producto?"

Ya que el tiempo es escaso, tu objetivo es reunirte con ellos de nuevo bajo circunstancias más favorables. El metro lleno de gente o un elevador no es el lugar para delinearlo todo.

5. La técnica: practica, graba, & repite
Nada puede ser más poderoso que verte a ti mismo en acción. Los atletas profesionales ven las cintas de si mismos para mejorar las finas complejidades de su swing en golf, movimientos de lanzamiento, técnica de natación o sus tiempos en general. Las estrellas de Hollywood hacen lo mismo para asegurarse de que sus expresiones faciales y movimientos encajan con el personaje que están representando.

Tu necesitas hacer lo mismo. Crea una situación de la vida real y coloca tu celular o cámara para grabarte dando tu discurso de elevador a un amigo o a tu esposo(a). Entonces revisa la grabación para verte a ti mismo en acción y visualmente darte cuenta de las cosas que podrías mejorar.

  • ¿Hablas demasiado con tus manos?
  • ¿Evitas hacer contacto visual?
  • ¿Tiendes a balancearte hacia atrás y adelante cuando hablas?
  • ¿Suenas demasiado nervioso vs. apasionado?
  • ¿Suenas monótono?

Para pulirte aún más, obtén retroalimentación de tu línea ascendente pidiéndoles que escuchen tu discurso. Quizá ellos puedan ofrecerte algunos asombrosos ajustes.

Entonces practica una y otra vez, hasta que te sientas confiado y cómodo. Nota que no dije: "hasta que tu discurso sea perfecto." Dicha sea la verdad, siempre te sentirás un poco nervioso cuando te acerques a un completo extraño; y de hecho, la autenticidad siempre avanzará más adelante que un discurso absolutamente perfecto. Pero en la medida en la que practiques tu discurso, te será más fácil y te sentirás más cómodo.

Eso sí, no te obsesiones con ser perfecto, ya que una vez que consigues las bases, puedes trabajar en cambiarlo y adaptarlo a diferentes situaciones y tipos de personalidad. Quieres llegar al punto donde puedes empezar a practicar los enfoques emocionales, chistosos, serios, casuales o apresurados.

6. Mesero: ¡encárgate de todas las mesas!
Recuerda, finalmente no sólo porque practicaste y te puliste, esto significa que todo el mundo automáticamente se derretirá y dirá: Si. Algunos seguirán diciendo No, y está bien. Aprende lo que necesitas saber acerca de la experiencia y mantente listo para hablar con la siguiente persona.

Lo más importante es no tomar el rechazo de manera personal, lo cual es fácil de decir. Los rechazos personales es una de las cosas más duras de experimentar y algunos rechazos son más difíciles de pasar que otros. Lidiar con el rechazo es una tarea continua. Sin embargo, aceptar un No es meramente parte del proceso para encontrar a aquellos quienes dicen Sí.

Piense en si mismo como en un mesero ofreciendo café a los clientes a lo largo del restaurante entero. Algunos clientes dirán "no, gracias" o "todavía tengo" o incluso, "Ugh. ¡Odio el café! Pero el mesero no para de servir al resto de los clientes, porque tres personas dijeron No. Los meseros continúan sirviendo café, buscando a aquellos quienes quieran lo que ellos están ofreciendo.

Y es bastante similar a lo que usted hace. Utilizando el discurso del elevador, estás proporcionándole a las personas suficiente información para que puedan ver si lo que tu estás ofreciendo, es adecuado para ellos y para su vida en ese tiempo en particular. Si la respuesta es No, entonces no temas en acercarte a la siguiente "mesa."

De hecho, puedes hacer lo que mismo que los nuevos Ejecutivos White Diamonds, Lance y Tracey Smith, invitar y sugerir a aquellos a los que dijeron No a que sigan su éxito en un año o dos. Cuándo te vean en acción, ¡su opinión podría cambiar para bien!

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